Textos

Un poema de Vaho.

ESTACIONES

Que el otoño fuera descosiendo
como cada año los árboles
uno ya lo imaginaba.

Falta, acaso, la otra parte.
De qué manera y por qué –cuál es su espera–
tejen y destejen las estaciones
los paisajes.

Qué decisión postergan,
a qué pretendientes engañan
cuando nadie mira por las noches.
A qué viene la nieve, la lluvia,
el viento que desenhebra las madejas.
Cómo de bello será ese infinito manto cuando esté terminado,
cómo de grande el amor
que alimenta
tanto esfuerzo.

Si, al consumarse,
será necesario también retrasar la aurora
de rosados dedos
para dar tiempo al mutuo reconocimiento.

Si, al pisar las hojas,
retrasa uno la llegada
o solo actúa
como una puntada más,
un extra sin importancia,
prescindible y pasajero.

El texto de Austerlitz de WG Sebald que abre Vaho.

No me parece […] que comprendamos las leyes que rigen el retorno del pasado, pero cada vez me parece más como si no hubiera tiempo, sino diversos espacios, imbricados entre sí, entre los que los vivos y los muertos, según el talante en que se encuentran,van de un lado a otro, y cuanto más lo pienso tanto más me parece que nosotros, los que todavía nos encontramos con vida, a los ojos de los muertos somos irreales y sólo a veces, en determinadas condiciones de luz y requisitos atmosféricos, resultamos visibles.

Un poema de Los Paisajes.

PAISAJE ESPACIAL

Llevamos estaciones espaciales dentro,
circulares,
silenciosas,
inhóspitas como conchas de caracol vaciadas.

Podemos oír en ese interior
los pasos de alguien que camina
comprobando a cada instante que está solo.

Y que así es como debe ser.